Semillas, zinc y licopeno: cómo armar una despensa bio-activo para el hombre activo
A partir de los 40 años, la alimentación de quien practica actividad física regular requiere algo más que energía inmediata: necesita una base constante de oligoelementos y fitonutrientes naturales que acompañen la recuperación muscular y el ritmo metabólico diario.
1. Semilla de ahuyama: fuente concentrada de zinc y magnesio
Las semillas de calabaza o ahuyama aportan zinc, magnesio y ácidos grasos insaturados esenciales para el rendimiento físico. Sumar una porción diaria en el desayuno o ensaladas contribuye a cubrir los requerimientos minerales del deportista.
2. Licopeno del tomate y grasas saludables
El tomate maduro preparado a fuego suave con aceite de oliva o acompañado de aguacate Hass facilita la absorción intestinal del licopeno, un carotenoide bio-activo fundamental en la cocina saludable colombiana.